Eliana Giberti (alumna de Relaciones Públicas, Universidad Kennedy, 2015)
Resumen: Tomando como texto de referencia “Estereotipos y clichés” de Ruth Amossy y
Anne Herschberg Pierrot, se intentará dar una mirada analítica a lo que fue la
denominada marcha #NIUNAMENOS, atravesando un período de tiempo en relación a
las mujeres dentro de una cultura patriarcal y capitalista. En donde la mujer
puede ser tomada como un símbolo estereotipado para el imaginario colectivo.
Introducción
El siguiente trabajo abordará los temas sobre el estereotipo de la mujer actual, comenzando con una entrevista a una famosa psicóloga Francesa, de donde se tomará como marco referencial el tema del feminismo y sus problemáticas.
La
idea central recorre el análisis de la marcha #NIUNAMENOS desde una perspectiva
de análisis del discurso, recogiendo la manifestación como tema clave en la
construcción sociocultural a través de la historia. Se trata de interpretar lo
que se encuentra por debajo de una superficialidad inmediata, a consecuencia de
la masividad y mediatización de un hashtag que movilizó a miles de personas
alrededor de Argentina y el mundo.
Contrapone las fuerzas de lucha entre el capitalismo y el reconocimiento al género femenino a favor de la compra y venta de bienes y servicios para consumo masivo, dejando poca evidencia de la reivindicación a través del tiempo.
Invitando a la reflexión, sobre los modelos que compramos dejando de lado la importancia de la vida misma. De cómo queremos que nuestra cultura avance en materia de elección de contenidos a la hora de escoger, por decirlo de alguna forma, desde una publicidad hasta la interacción con nuestros pares.
Si la cultura es cultura por que comunica, y la cultura es lo que hacemos de ella, resulta importante prestar atención a una marcha, como método de reacción, frente a una sociedad que necesita aprender y educarse a favor del progreso.
Contrapone las fuerzas de lucha entre el capitalismo y el reconocimiento al género femenino a favor de la compra y venta de bienes y servicios para consumo masivo, dejando poca evidencia de la reivindicación a través del tiempo.
Invitando a la reflexión, sobre los modelos que compramos dejando de lado la importancia de la vida misma. De cómo queremos que nuestra cultura avance en materia de elección de contenidos a la hora de escoger, por decirlo de alguna forma, desde una publicidad hasta la interacción con nuestros pares.
Si la cultura es cultura por que comunica, y la cultura es lo que hacemos de ella, resulta importante prestar atención a una marcha, como método de reacción, frente a una sociedad que necesita aprender y educarse a favor del progreso.
El
feminismo como lucha contra el fin del patriarcado
El machismo mata todos
los días. Humilla, golpea, discrimina.
El feminismo, es
humanismo, es unan teoría libertaria. Lucha por que las mujeres tengan las
mismas oportunidades que los hombres en todos los campos de la vida. No es que
las mujeres quieran tomar el poder, no les interesa el poder. Nos parece que el
poder no ha hecho muy felices a los hombres.
Al feminismo le Interesa la autoridad, ser reconocida desde
su autoridad, la autoridad femenina es muy bella, porque la autoridad se
reconoce y el poder se impone.
Prohibido
Prohibir
Una revolución
cultural, una contracultura, fue todo un movimiento estudiantil que se dio en Alemania, EEUU y Paris, querían
cambiar el mundo de una manera muy utópica, entre el hippismo, el anarquismo e
ideas del marxismo. Tal vez se podría resumir lo que paso en mayo del 68 con
algunos graffitis, hay 300 graffitis de este momento, los muros de parís se
pusieron a hablar: como por ejemplo,
Prohibido prohibir, mujeres rojas siempre más bellas , aquí espontaneamos (
hasta se crearon palabras).Fue un movimiento de espontaneidad.
En la década del 60 en
Paris ya se hablaba de los derechos de las mujeres, de la revolución sexual de
las mujeres, era un momento en donde se hablaba de la píldora anticonceptiva,
es decir, es un momento de una importancia impresionante. Ya en 1963 en Paris
se hablaba de la legalización del aborto. Fue un movimiento muy importante que terminó con el desencanto pero que
transformó la sociedad. Estaba puesto en
tela de juicio la autoridad patriarcal, la autoridad de los hombres. Y abrió la
puerta a enormes debates filosóficos, debates de vida, existenciales. Fue algo
muy importante el mayo 68, se lo llamó también la primavera caliente por que en
mayo, todos los estudiantes estaban afuera. Fue una de las rebeldías
estudiantiles más largas del mundo, duro un mes
y no hubo un solo muerto. Políticamente fue un acontecimiento único.
¿Qué
es una cultura patriarcal y como se ha generado?
Para volver al
feminismo, ni siquiera se habla en singular, hay distintos tipos de feminismos.
Para entender el
significado del feminismo hay que hablar del patriarcado, Es una cultura de
poder, que ha repartido el poder de manera muy desigual entre los sexos. En
relación a la circulación y reproducción del poder ha dado una ventaja enorme a
los hombres, tiene sus inicios hace 5.000 años, no solamente nace con el judío
cristianismo. Sino que nace en la
cultura griega (con Aristóteles) en donde se pensaba que la mujer era un modelo
inacabado del hombre. Que eran hombres mutilados, no acabados, que lo ideal de
la creación era el hombre. Después viene el judío cristianismo y el
catolicismo, que es un momento muy fuerte del patriarcado. Religión
terriblemente patriarcal, llega para matar a las diosas, crea un Dios único,
hombre. Los teólogos van a decir que dios no tiene sexo pero sí! Dios tiene sexo, es masculino, es judío y
blanco y se hizo acompañar por una trinidad absolutamente machista, el padre,
el hijo y el espíritu santo (tres machos) y nos inventó dos figuras femeninas
absolutamente tenaces para las mujeres ,
por un lado Eva, la pecadora, la tenaz, transgresora o María, la legal, la
dulce , la abnegada. ¿Qué ha hecho Eva? Eva ha mordido el fruto del saber, se
iba a aburrir terriblemente en ese paraíso,
quiso conocer el bien y el mal, lo pago tenazmente y todavía pagamos
nosotras el pecado de Eva. Es una manera de interpretar los mitos con una
mirada de mujer.
El judío cristianismo ha instalado un patriarcado muy duro y junto con el islamismo, son tres religiones que han odiado a las mujeres. La iglesia no perdona nada, cada vez que la mujer avanza en sus derechos, cae la furia.
Cada vez que la mujer avanza un paso, es una bofetada para la iglesia. La iglesia hace todo para hacernos retroceder.
Después viene La revolución Francesa, la modernidad y lo que se pensaba como libertad, igualdad y fraternidad, pero ¿para quién? Para los hombres evidentemente.
Muchas fueron las mujeres que participaron de las grandes revoluciones e independencias, pero ningún historiador reportó eso. Se está apenas recuperando la historia de las mujeres durante las grandes revoluciones, en Francia las mujeres participaron enormemente en la Revolución Francesa, muchas fueron guillotinadas. Fueron las mujeres quienes sacaron a Luis XVI de la bastilla y sin embargo, nadie, en la gran declaración de los derechos del hombre y del ciudadano ha suscitado ni una sola vez a la mujer ciudadana.
Hasta que una mujer llamada Olimpia de Gouges subió a la tribuna e hizo una crítica monumental sobre la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (se llamaba así). Ella hizo una crítica formidable, puesto que no se citaba ni una vez a las mujeres, pensaba que ésta declaración no valía nada, ella escribió una declaración que incluía a las mujeres y como recompensa, fue guillotinada en 1973.
El judío cristianismo ha instalado un patriarcado muy duro y junto con el islamismo, son tres religiones que han odiado a las mujeres. La iglesia no perdona nada, cada vez que la mujer avanza en sus derechos, cae la furia.
Cada vez que la mujer avanza un paso, es una bofetada para la iglesia. La iglesia hace todo para hacernos retroceder.
Después viene La revolución Francesa, la modernidad y lo que se pensaba como libertad, igualdad y fraternidad, pero ¿para quién? Para los hombres evidentemente.
Muchas fueron las mujeres que participaron de las grandes revoluciones e independencias, pero ningún historiador reportó eso. Se está apenas recuperando la historia de las mujeres durante las grandes revoluciones, en Francia las mujeres participaron enormemente en la Revolución Francesa, muchas fueron guillotinadas. Fueron las mujeres quienes sacaron a Luis XVI de la bastilla y sin embargo, nadie, en la gran declaración de los derechos del hombre y del ciudadano ha suscitado ni una sola vez a la mujer ciudadana.
Hasta que una mujer llamada Olimpia de Gouges subió a la tribuna e hizo una crítica monumental sobre la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (se llamaba así). Ella hizo una crítica formidable, puesto que no se citaba ni una vez a las mujeres, pensaba que ésta declaración no valía nada, ella escribió una declaración que incluía a las mujeres y como recompensa, fue guillotinada en 1973.
Olimpia
de Gouges
(Marie
Gouze; Montauban, 1748 - París, 1793) Escritora y heroína francesa que
reivindicó la igualdad de derechos entre hombres y mujeres en el marco de la
Revolución Francesa, considerada precursora del moderno feminismo.
Hija
de una vendedora de objetos de tocador (su padre fue, según unos, Luis XV, y
según otros historiadores, el poeta Lefranc de Pompignan), contrajo matrimonio
a los quince años con un tal Aubry, el cual murió al poco tiempo, dejándole
unos 70.000 francos de renta. Pasó entonces a París, en donde tomó el nombre de
Olimpia de Gouges y se dedicó a la literatura.
Al
estallar la Revolución Francesa adoptó al principio sus ideas, pero después
combatió el sistema del Terror y a sus hombres con una energía que la
conduciría al cadalso. Se dice que había tratado de encargarse de la defensa de
Luis XVI, y que al ser el rey ejecutado envió una carta insultante a
Robespierre, el cual entregó a Olimpia al tribunal revolucionario, que la
condenó a morir en la guillotina.
Escribió un gran número de obras para el teatro, tales como Zamore y Myrza, Lucinda y Cardenio, El matrimonio de Chérubin, El hombre generoso, El filósofo corregido y Molière en casa de Ninon, de las cuales sólo la primera, de ideología abolicionista, logró ser admitida en la Comedia Francesa, y se representó en 1789 con el título La esclavitud de los negros o el feliz naufragio.
Durante los días de su actividad política dio al teatro tres obras más: Mirabeau en los Campos Elíseos (1791), El convento o los votos forzados (1792) y Les Vivandiers (1793). Escribió, además, El príncipe filósofo, obra en la que, en forma de cuento oriental, expone sus ideas acerca de los derechos de las mujeres, y muchos opúsculos sobre cuestiones sociales, como El espíritu, Las tres urnas y Un testamento político. De entre todos ellos destaca la Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana (1791), título que calcó de la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (1789).
Esto sirve para recordar que la historia fue escrita por hombres y que los hombres se han olvidado por completo de mirar lo que ha pasado con las mujeres. Las mujeres han construido también el mundo, han participado a su manera, con mucha dificultad en muchos avances democráticos. Incluso cuando se habla de democracia, nos remiten a Grecia, ¿Cuál democracia hubo en Grecia? Fue una democracia para los hombres cultos, no más, ni para los esclavos, ni para las mujeres.
Ser feminista permite
ver las inequidades, la vulneración de los derechos fundamentales, más rápido que otras personas, porque se está
centrado sobre eso.
El feminismo es un conjunto de aportes teóricos muy importantes y es una práctica plural. Hay diferentes maneras de ser feminista. Y ser feministas es, ante todo, creer en la democracia. Si hay un punto muy descuidado en la democracia, son las mujeres.
Mucha gente cree hoy en día, que las mujeres tenemos todo, que qué más quieren las mujeres nos dicen, pero, pues, todos saben que todavía los principales poderes están en manos de los hombres. Todavía, las mujeres, si son la mitad de la población discriminada. En la vida cotidiana, las estadísticas de violencia familiar, conyugal, de violaciones son espeluznantes.
El feminismo, es un humanismo, es unan teoría libertaria. Lucha por que las mujeres tengan las mismas oportunidades que los hombres en todos los campos de la vida. No es que las mujeres quieran tomar el poder, no les interesa el poder. Nos parece que el poder no ha hecho muy felices a los hombres.
Al feminismo le Interesa la autoridad, ser reconocida desde su autoridad, la autoridad femenina es muy bella, porque la autoridad se reconoce y el poder se impone.
El feminismo es una lucha de todos los días, se construye desde el patio de atrás, desde los niños pequeños, es decir, en la vida cotidiana se construye esta igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. No puede haber democracia sin feminismo, cuando las mujeres de un país avanzan, el país avanza.
Es empoderar a las mujeres, y empoderar significa tratar de dejar salir este poder que tienen adentro y que ha sido tan reprimido por la cultura patriarcal. Creo que las mujeres son un sexo muy fuerte, que no tienen absolutamente nada que demostrar, tienen una manera de soportar la vida y reconstruirse después de dramas, increíblemente.
Nadie se preocupa por la identidad masculina. Hay que trabajar mucho con los hombres para cambiar esta cultura machista.
La cultura patriarcal también significa la existencia de muchos mitos, muchos estereotipos, muchos tabúes en relación al cuerpo femenino, a la sexualidad femenina. La historia del cuerpo femenino es muy diferente a la historia del cuerpo masculino. Las niñas están en un mundo lleno de riesgos y lo aprenden rápido a veces dolorosamente, en un mundo muy confuso para la juventud en general, todas las niñas saben que existe, a pesar de no utilizarla, la anticoncepción. Es muy interesante esto, porque el problema de las adolescentes embarazadas no es por falta de información, es un problema con la construcción de la identidad, de cómo se enamoran y qué esperan del amor y de este muchacho. Como se construye la identidad femenina en una cultura patriarcal. Hay un faltante enorme de reconocimiento cultural y en eso la religión tiene mucho peso, la imagen de María sosteniendo en brazos a su hijo Jesús, es la imagen de la maternidad ,es una madre con su hijo varón. Para una mujer es fundamental tener como hijo mayor a un varón, que sea el compañero de la pareja y este feliz. Tener niñas es un subproducto. Es la cultura la que pesa sobre eso.
Entonces las niñas crecen con el faltante de reconocimiento cultural, si, son mujeres y van a hacer todo para entrar en el deseo masculino, es eso lo que las puede salvar, que creen que las van a salvar. Entonces trabajan el cuerpo, “sin tetas no hay paraíso”, manipulación del cuerpo para entrar en la mirada masculina, porque eso es lo único que las puede redimir de haber nacido mujeres.
Es dramático como la cultura maternalista crea como único proyecto de vida, para las mujeres, entrar en el deseo masculino y tal vez, ser madres. En algunos estratos de la sociedad por medio de la maternidad, la mujer se asegura de tener un hombre y de recuperar algo de poder, recuperar algo del derecho a la palabra y sobre todo de un poder sobre sus hijos. Porque la madre es muy fuerte sobre sus hijos. Es un mínimo reconocimiento cultural. Esta falta de reconocimiento hace que las niñas quieran colmar por medio de “enamorarse” y de dejarse embarazar, a pesar de que ellas no quieren, pero en el inconsciente está ahí, y está ahí culturalmente hace siglos. Somos mujeres reproductoras, somos hembras reproductoras y ahí está marcado nuestro cuerpo.
Volverse mujer, sujeto social de derecho, participativa, que tenga ganas de construir el mundo, que tenga ganas de despertarse con sueños que no sean solamente los de maternidad, que sepan que la maternidad es una cosa fantástica pero cuándo lo decide uno, cuando ha podido enamorarse de sí mismo primero, cuando ha podido construir una subjetividad que sea capaz de reaccionar a los obstáculos que va a encontrar, cuando ha aprendido a decir no, es una palabra fascinante, muy corta en todos los idiomas del mundo, y que es el inicio de nuestra liberación, saber decir no en el momento justo. Hay que aprender a decir no, sobre mi cuerpo decido yo. No, es una palabra muy linda.
Aprender a ser mujer es muy bello y complicado. Hoy en día estamos construyendo mujeres, hay mujeres que buscan hombres que aún no nacieron. La brecha que hay entre el avance de la mujer en comparación con el avance del hombre, este último es muy lento.
Hay que enseñar a las mujeres a no tener miedo a la soledad. La soledad no significa sentirse solo. Hay mucho trabajo que hacer ahí, muchas mujeres aguantan el maltrato por miedo a separarse, a la soledad, justamente por esos estereotipos, que están en la cultura, que sin estar con un hombre al lado no son nada. Sobre todo hacer que las mujeres construyan este amor por sí misma. Construir la facultad de decir no, en el momento justo.
Escribió un gran número de obras para el teatro, tales como Zamore y Myrza, Lucinda y Cardenio, El matrimonio de Chérubin, El hombre generoso, El filósofo corregido y Molière en casa de Ninon, de las cuales sólo la primera, de ideología abolicionista, logró ser admitida en la Comedia Francesa, y se representó en 1789 con el título La esclavitud de los negros o el feliz naufragio.
Durante los días de su actividad política dio al teatro tres obras más: Mirabeau en los Campos Elíseos (1791), El convento o los votos forzados (1792) y Les Vivandiers (1793). Escribió, además, El príncipe filósofo, obra en la que, en forma de cuento oriental, expone sus ideas acerca de los derechos de las mujeres, y muchos opúsculos sobre cuestiones sociales, como El espíritu, Las tres urnas y Un testamento político. De entre todos ellos destaca la Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana (1791), título que calcó de la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (1789).
Esto sirve para recordar que la historia fue escrita por hombres y que los hombres se han olvidado por completo de mirar lo que ha pasado con las mujeres. Las mujeres han construido también el mundo, han participado a su manera, con mucha dificultad en muchos avances democráticos. Incluso cuando se habla de democracia, nos remiten a Grecia, ¿Cuál democracia hubo en Grecia? Fue una democracia para los hombres cultos, no más, ni para los esclavos, ni para las mujeres.
El feminismo es un conjunto de aportes teóricos muy importantes y es una práctica plural. Hay diferentes maneras de ser feminista. Y ser feministas es, ante todo, creer en la democracia. Si hay un punto muy descuidado en la democracia, son las mujeres.
Mucha gente cree hoy en día, que las mujeres tenemos todo, que qué más quieren las mujeres nos dicen, pero, pues, todos saben que todavía los principales poderes están en manos de los hombres. Todavía, las mujeres, si son la mitad de la población discriminada. En la vida cotidiana, las estadísticas de violencia familiar, conyugal, de violaciones son espeluznantes.
El feminismo, es un humanismo, es unan teoría libertaria. Lucha por que las mujeres tengan las mismas oportunidades que los hombres en todos los campos de la vida. No es que las mujeres quieran tomar el poder, no les interesa el poder. Nos parece que el poder no ha hecho muy felices a los hombres.
Al feminismo le Interesa la autoridad, ser reconocida desde su autoridad, la autoridad femenina es muy bella, porque la autoridad se reconoce y el poder se impone.
El feminismo es una lucha de todos los días, se construye desde el patio de atrás, desde los niños pequeños, es decir, en la vida cotidiana se construye esta igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. No puede haber democracia sin feminismo, cuando las mujeres de un país avanzan, el país avanza.
Es empoderar a las mujeres, y empoderar significa tratar de dejar salir este poder que tienen adentro y que ha sido tan reprimido por la cultura patriarcal. Creo que las mujeres son un sexo muy fuerte, que no tienen absolutamente nada que demostrar, tienen una manera de soportar la vida y reconstruirse después de dramas, increíblemente.
Nadie se preocupa por la identidad masculina. Hay que trabajar mucho con los hombres para cambiar esta cultura machista.
La cultura patriarcal también significa la existencia de muchos mitos, muchos estereotipos, muchos tabúes en relación al cuerpo femenino, a la sexualidad femenina. La historia del cuerpo femenino es muy diferente a la historia del cuerpo masculino. Las niñas están en un mundo lleno de riesgos y lo aprenden rápido a veces dolorosamente, en un mundo muy confuso para la juventud en general, todas las niñas saben que existe, a pesar de no utilizarla, la anticoncepción. Es muy interesante esto, porque el problema de las adolescentes embarazadas no es por falta de información, es un problema con la construcción de la identidad, de cómo se enamoran y qué esperan del amor y de este muchacho. Como se construye la identidad femenina en una cultura patriarcal. Hay un faltante enorme de reconocimiento cultural y en eso la religión tiene mucho peso, la imagen de María sosteniendo en brazos a su hijo Jesús, es la imagen de la maternidad ,es una madre con su hijo varón. Para una mujer es fundamental tener como hijo mayor a un varón, que sea el compañero de la pareja y este feliz. Tener niñas es un subproducto. Es la cultura la que pesa sobre eso.
Entonces las niñas crecen con el faltante de reconocimiento cultural, si, son mujeres y van a hacer todo para entrar en el deseo masculino, es eso lo que las puede salvar, que creen que las van a salvar. Entonces trabajan el cuerpo, “sin tetas no hay paraíso”, manipulación del cuerpo para entrar en la mirada masculina, porque eso es lo único que las puede redimir de haber nacido mujeres.
Es dramático como la cultura maternalista crea como único proyecto de vida, para las mujeres, entrar en el deseo masculino y tal vez, ser madres. En algunos estratos de la sociedad por medio de la maternidad, la mujer se asegura de tener un hombre y de recuperar algo de poder, recuperar algo del derecho a la palabra y sobre todo de un poder sobre sus hijos. Porque la madre es muy fuerte sobre sus hijos. Es un mínimo reconocimiento cultural. Esta falta de reconocimiento hace que las niñas quieran colmar por medio de “enamorarse” y de dejarse embarazar, a pesar de que ellas no quieren, pero en el inconsciente está ahí, y está ahí culturalmente hace siglos. Somos mujeres reproductoras, somos hembras reproductoras y ahí está marcado nuestro cuerpo.
Volverse mujer, sujeto social de derecho, participativa, que tenga ganas de construir el mundo, que tenga ganas de despertarse con sueños que no sean solamente los de maternidad, que sepan que la maternidad es una cosa fantástica pero cuándo lo decide uno, cuando ha podido enamorarse de sí mismo primero, cuando ha podido construir una subjetividad que sea capaz de reaccionar a los obstáculos que va a encontrar, cuando ha aprendido a decir no, es una palabra fascinante, muy corta en todos los idiomas del mundo, y que es el inicio de nuestra liberación, saber decir no en el momento justo. Hay que aprender a decir no, sobre mi cuerpo decido yo. No, es una palabra muy linda.
Aprender a ser mujer es muy bello y complicado. Hoy en día estamos construyendo mujeres, hay mujeres que buscan hombres que aún no nacieron. La brecha que hay entre el avance de la mujer en comparación con el avance del hombre, este último es muy lento.
Hay que enseñar a las mujeres a no tener miedo a la soledad. La soledad no significa sentirse solo. Hay mucho trabajo que hacer ahí, muchas mujeres aguantan el maltrato por miedo a separarse, a la soledad, justamente por esos estereotipos, que están en la cultura, que sin estar con un hombre al lado no son nada. Sobre todo hacer que las mujeres construyan este amor por sí misma. Construir la facultad de decir no, en el momento justo.
#NiUnaMenos.
#NiUnaMenos es parte de
una frase con la que Susana Chávez Castillo, poeta y activista mexicana, luchó
contra los asesinatos de mujeres de su país. Su destino incluso está marcado
por la muerte. Ella se encargaba de denunciar maltratos que padecían otras
mujeres y en 2011 fue asesinada en represalia. Lo cierto es que en 1995
presentó un poema donde utilizó la expresión “Ni una muerta más”, en reclamo
por los crímenes en Ciudad Juárez, considerada la población más violenta de
México. Luego se revirtió el sentido de la frase.
El reclamo es uno solo:
eliminar los casos de femicidios. El motor para decir “basta” a la violencia
de género fue el caso de Chiara Páez, que estremeció a la ciudad santafesina de
Rufino y resonó en todo el país. La ciudad estuvo repleta de carteles que
convocaron a las 17 a la plaza Sarmiento, justo el lugar donde asesinaron a
esta adolescente de 14 años, que mantenía un embarazo de casi cuatro meses.
Su muerte indignó, conmocionó pero también sacudió a la sociedad, que se volcó a reclamar. A partir de allí, un grupo de mujeres comunicadoras difundieron por Twitter la idea de reunirse en el Congreso y el llamado circuló a gran velocidad por las redes. Por eso, en forma de contagio, se replicará a la misma hora en más de 80 ciudades y pueblos para unirse bajo la consigna #NiUnaMenos.
Una multitud participó de la marcha #NiUnaMenos en el Congreso y distintos puntos del país.
Miles de personas se reunieron en la Plaza de los Dos Congresos y las principales ciudades de la Argentina para repudiar la violencia de género y los femicidios.
Su muerte indignó, conmocionó pero también sacudió a la sociedad, que se volcó a reclamar. A partir de allí, un grupo de mujeres comunicadoras difundieron por Twitter la idea de reunirse en el Congreso y el llamado circuló a gran velocidad por las redes. Por eso, en forma de contagio, se replicará a la misma hora en más de 80 ciudades y pueblos para unirse bajo la consigna #NiUnaMenos.
Una multitud participó de la marcha #NiUnaMenos en el Congreso y distintos puntos del país.
Miles de personas se reunieron en la Plaza de los Dos Congresos y las principales ciudades de la Argentina para repudiar la violencia de género y los femicidios.
Fuerte
presencia del sector Universitario.
Rectores
de universidades, sindicatos docentes y federaciones de estudiantes
participaron de las concentraciones. Los
sectores de la educación se concentraron en el Congreso Nacional y en las
movilizaciones en plazas y casas de estudios de otras zonas del país, con
énfasis en la necesidad de educar en la igualdad a mujeres y varones, y en
reconocer situaciones de maltrato.
Para
facilitar la participación la Universidad de Buenos Aires (UBA) dictó una
resolución para no computar inasistencias a quienes participaron en la marcha
en el Congreso, mientras hubo casas que enviaron micros con estudiantes y
autoridades a Capital y otras dictaron asueto e hicieron actos en plazas
locales y sedes provinciales.
Capitalismo en la nueva era
Durante
buena parte del siglo XX se ha ido gestando una nueva forma de capitalismo, que
actualmente está a punto de superar al capitalismo industrial. Tras siglos
convirtiendo los recursos físicos en bienes en propiedad, tendemos cada vez más
a transformar los recursos culturales en experiencias personales y
entretenimiento de pago.
En la
nueva era del capitalismo cultural, el acceso cobra importancia frente a la
propiedad en la estructuración de la vida económica. Las relaciones de
propiedad son compatibles con un mundo en el que la primera tarea de la vida
económica es la elaboración, fabricación y distribución de bienes físicos. Los
objetos inanimados son fácilmente mensurables y, puesto que los bienes físicos
pueden ser fácilmente cuantificados, se les puede asignar un precio. Son
sólidos y por tanto intercambiables entre las partes.
Solo una de las partes puede poseerlos y así satisfacen el requisito de exclusividad. Son autónomos y en su mayor parte móviles (excepción hecha de la tierra y los bienes inmuebles). Se prestan, pues, a las simples nociones que sustentan las relaciones de propiedad. Pero en la nueva cultura económica, la estructura de la vida comercial ya no es tan simple. Estamos ante un mundo de símbolos, de redes y bucles de retroalimentación, de conexiones e interacción, cuyas fronteras se oscurecen, donde todo lo sólido se desvanece en el aire. Entramos en una nueva era gobernada por la omnipresencia de las tecnologías de la comunicación digital y del comercio cultural. De hecho, la unión de ambas constituye un nuevo paradigma económico, muy poderoso. Nuestras vidas están cada vez más mediatizadas por los nuevos canales digitales de expresión humana. Dado que la comunicación es el medio a través del cual los seres humanos encuentran significados comunes y comparten los mundos que van construyendo, la mercantilización de la comunicación digital va de la mano con la mercantilización de las múltiples relaciones que conforman la experiencia vivida por los individuos y la comunidad: esto es, la vida cultural.
Tras milenios de existencia cuasi independiente, solo ocasionalmente en contacto con el mercado, la cultura —nuestra experiencia compartida— se está convirtiendo en un objeto económico, gracias al poder que comienzan a ejercer las nuevas tecnologías de la comunicación sobre nuestra vida Cotidiana. En una economía global progresivamente dominada por una red electrónica de comercio y comunicaciones, asegurarse el acceso a las propias experiencias de vida se vuelve tan importante como lo fue el ser propietario en la era dominada por la producción de bienes industriales.
Solo una de las partes puede poseerlos y así satisfacen el requisito de exclusividad. Son autónomos y en su mayor parte móviles (excepción hecha de la tierra y los bienes inmuebles). Se prestan, pues, a las simples nociones que sustentan las relaciones de propiedad. Pero en la nueva cultura económica, la estructura de la vida comercial ya no es tan simple. Estamos ante un mundo de símbolos, de redes y bucles de retroalimentación, de conexiones e interacción, cuyas fronteras se oscurecen, donde todo lo sólido se desvanece en el aire. Entramos en una nueva era gobernada por la omnipresencia de las tecnologías de la comunicación digital y del comercio cultural. De hecho, la unión de ambas constituye un nuevo paradigma económico, muy poderoso. Nuestras vidas están cada vez más mediatizadas por los nuevos canales digitales de expresión humana. Dado que la comunicación es el medio a través del cual los seres humanos encuentran significados comunes y comparten los mundos que van construyendo, la mercantilización de la comunicación digital va de la mano con la mercantilización de las múltiples relaciones que conforman la experiencia vivida por los individuos y la comunidad: esto es, la vida cultural.
Tras milenios de existencia cuasi independiente, solo ocasionalmente en contacto con el mercado, la cultura —nuestra experiencia compartida— se está convirtiendo en un objeto económico, gracias al poder que comienzan a ejercer las nuevas tecnologías de la comunicación sobre nuestra vida Cotidiana. En una economía global progresivamente dominada por una red electrónica de comercio y comunicaciones, asegurarse el acceso a las propias experiencias de vida se vuelve tan importante como lo fue el ser propietario en la era dominada por la producción de bienes industriales.
Comunicación y cultura
Incluso los más fervientes defensores de la
nueva revolución de las comunicaciones aun no comprenden del todo la estrecha
relación que existe entre comunicación y cultura. Si la cultura es, como dice
el antropólogo Clifford Geertz, «la red de significación» que tejemos sobre
nosotros mismos, las comunicaciones —lenguaje, arte, música, danza, escritura,
cine, grabaciones, software— son las herramientas que nosotros, como seres
humanos, usamos para interpretar, reproducir, mantener y transformar dichas
redes de significado. «Ser humano», apunta el teórico de los medios de
comunicación Lee Thayer, «es estar en comunicación dentro de alguna cultura
humana, y estar en una cultura humana es ver y conocer el mundo — para
comunicarse— de forma que a diario se reproduzca esa cultura particular El
antropólogo Edward T. Hall nos recuerda, a su vez, que «la comunicación
constituye la esencia de la cultura y, en realidad, de la vida misma».4 Hay una
estrecha unión, por tanto, entre comunicación y cultura. Como llego a decir el
también antropólogo Edmund Leach: «La cultura comunica».
La
escuela antropológica, por el contrario, interpreta la comunicación como
la creación de significados sociales mediante la transmisión de textos.
La semiótica, disciplina iniciada por el lingüista suizo Ferdinand de Saussure y el filósofo americano Charles Saunders Pierce, estudia como las comunicaciones establecen significados, reproducen valores comunes y ligan socialmente a las personas. Los estructuralistas se interesaron por el modo en que el lenguaje, el mito y otros sistemas simbolices se utilizaban para dar sentido a las experiencias sociales comunes.
De esta forma, la comunicación y la cultura se vuelven la una expresión de la otra, y viceversa. No es casual, pues, que comunicación y comunidad compartan una misma raíz. Las comunidades existen porque se comparten significados y formas comunes de comunicación. A pesar de que esta relación parece obvia, a menudo se omite en las discusiones sobre comunicación, al suponerse implícitamente que esta es un fenómeno autónomo, independiente del contexto social que se interpreta y reproduce. Los antropólogos defienden que la comunicación no se puede desvincular de las sociedades y la cultura. No puede existir la una sin la otra. Siendo así, cuando todas las formas de comunicación se mercantilicen, la cultura, la materia de la comunicación, se convertirá también inevitablemente en una mercancía. Y así está ocurriendo.
La semiótica, disciplina iniciada por el lingüista suizo Ferdinand de Saussure y el filósofo americano Charles Saunders Pierce, estudia como las comunicaciones establecen significados, reproducen valores comunes y ligan socialmente a las personas. Los estructuralistas se interesaron por el modo en que el lenguaje, el mito y otros sistemas simbolices se utilizaban para dar sentido a las experiencias sociales comunes.
De esta forma, la comunicación y la cultura se vuelven la una expresión de la otra, y viceversa. No es casual, pues, que comunicación y comunidad compartan una misma raíz. Las comunidades existen porque se comparten significados y formas comunes de comunicación. A pesar de que esta relación parece obvia, a menudo se omite en las discusiones sobre comunicación, al suponerse implícitamente que esta es un fenómeno autónomo, independiente del contexto social que se interpreta y reproduce. Los antropólogos defienden que la comunicación no se puede desvincular de las sociedades y la cultura. No puede existir la una sin la otra. Siendo así, cuando todas las formas de comunicación se mercantilicen, la cultura, la materia de la comunicación, se convertirá también inevitablemente en una mercancía. Y así está ocurriendo.
La
cultura —las experiencias comunes que dotan de significación a la vida humana—
está siendo arrastrada inexorablemente hacia el mercado de la comunicación,
donde se renueva con criterios comerciales. Los expertos en marketing y ciberespacio
hablan de usar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación como
herramientas relacionales; predican un evangelio comercial basado en la venta
de experiencias personales y la mercantilización de relaciones duraderas con
los clientes, estableciendo comunidades de intereses. Pero lo que en realidad tienen
en mente, de forma consciente o inconsciente, es la privatización y mercantilización
de los bienes culturales comunes.
Conclusiones
El
sentido de la expresión #NIUNAMENOS , corresponde a una significación global,
es decir, que no está compuesta por los sentidos de cada uno de los elementos
,tal como estos funcionan por fuera de la secuencia.
El discurso argumentativo se dirige a un público en un marco institucional determinado.
En la antigüedad se desarrolló una reflexión sobre el lugar común, como medio de persuasión. La utilización de frases hechas no se consideraba una actividad desvalorizada, en el terreno de la argumentación el criterio de evaluación es la eficacia de la palabra.
Se trata de garantizar el buen funcionamiento del discurso que se propone ganar la adhesión del auditorio.
El recurso a las opiniones consagradas y a las evidencias comunes se impone en la medida en que se desea hacer compartir las convicciones, desarrollando un razonamiento que se basa en lo verosímil. En efecto, la argumentación, interviene en los terrenos que no dependen de la comprobación, sino de la opinión. Solo argumentamos sobre cuestiones abiertas a la contradicción y al debate.
Una marcha, como argumentación de una sociedad dentro de una cultura que se presta al debate, sobre el rol de las mujeres, a sus derechos y al asesinato mismo.
Un despliegue masivo que buscó una “opinión común”. El sentido de las palabras no es independiente de los contextos en los que están insertas, ni del lugar de los locutores en el campo socio histórico, cultural e institucional.
Desde una perspectiva social la mujer como “estereotipo” adquiere un rol de objeto en innumerables aspectos… Los medios de comunicación y la imagen que se pretende mostrar generalizan y simplifican las diferentes formas de ser mujer en apenas unos pocos modelos que se repiten. Los más reiterados son el de la mujer-objeto, de la cual se valora su cuerpo o partes del mismo como máximo atributo. En general se la usa para vender todo tipo de productos, tanto para hombres como para mujeres, o también como mera decoración puesta para agradar especialmente a los hombres en programas de entretenimiento, informativos y/o deportivos; También está la madre-ama de casa, protagonista de todas las publicidades de productos de limpieza, alimentación infantil, servicios bancarios, etcétera.
Acaso la historia y la lucha a través del tiempo no logran desmitificar un fenómeno que parece ser atractivo para el negocio, para la venta, o para una construcción cultural que se contrapone en sentidos arbitrarios, dejando en evidencia que nuestro rol como mujeres debe cambiar necesariamente.
Actualmente una marcha es capaz de reunir a una multitud de personas, que se manifiestan en contra de un sinfín de significados asignados a un estereotipo socialmente construido como sinónimo de “sexo débil” tal vez. La historia nos demuestra los avances de nuestro género, la lucha incansable por la igualdad, por el reconocimiento y por la fuerza frente a adversidades, sin embargo, cualquier medida puede traducirse en la nada cuando las mayores fuentes de riqueza manejan el mensaje para el consumo.
Suponiendo que desde la mirada social frente a la problemática principal, las mujeres que están siendo asesinadas, se esconde una relación histórica de poder, desfavoreciendo claramente al género femenino, no resulta insignificante que una marcha haya recorrido países frente a un reclamo necesario. Detrás de este suceso se pueden instalar cuestiones que involucran a una cultura del consumo y a la mujer tomada como fuente de deseo estereotipado y mitificando un rol que poco a poco tiende a desaparecer en la realidad.
Bibliografía y fuentes
El discurso argumentativo se dirige a un público en un marco institucional determinado.
En la antigüedad se desarrolló una reflexión sobre el lugar común, como medio de persuasión. La utilización de frases hechas no se consideraba una actividad desvalorizada, en el terreno de la argumentación el criterio de evaluación es la eficacia de la palabra.
Se trata de garantizar el buen funcionamiento del discurso que se propone ganar la adhesión del auditorio.
El recurso a las opiniones consagradas y a las evidencias comunes se impone en la medida en que se desea hacer compartir las convicciones, desarrollando un razonamiento que se basa en lo verosímil. En efecto, la argumentación, interviene en los terrenos que no dependen de la comprobación, sino de la opinión. Solo argumentamos sobre cuestiones abiertas a la contradicción y al debate.
Una marcha, como argumentación de una sociedad dentro de una cultura que se presta al debate, sobre el rol de las mujeres, a sus derechos y al asesinato mismo.
Un despliegue masivo que buscó una “opinión común”. El sentido de las palabras no es independiente de los contextos en los que están insertas, ni del lugar de los locutores en el campo socio histórico, cultural e institucional.
Desde una perspectiva social la mujer como “estereotipo” adquiere un rol de objeto en innumerables aspectos… Los medios de comunicación y la imagen que se pretende mostrar generalizan y simplifican las diferentes formas de ser mujer en apenas unos pocos modelos que se repiten. Los más reiterados son el de la mujer-objeto, de la cual se valora su cuerpo o partes del mismo como máximo atributo. En general se la usa para vender todo tipo de productos, tanto para hombres como para mujeres, o también como mera decoración puesta para agradar especialmente a los hombres en programas de entretenimiento, informativos y/o deportivos; También está la madre-ama de casa, protagonista de todas las publicidades de productos de limpieza, alimentación infantil, servicios bancarios, etcétera.
Acaso la historia y la lucha a través del tiempo no logran desmitificar un fenómeno que parece ser atractivo para el negocio, para la venta, o para una construcción cultural que se contrapone en sentidos arbitrarios, dejando en evidencia que nuestro rol como mujeres debe cambiar necesariamente.
Actualmente una marcha es capaz de reunir a una multitud de personas, que se manifiestan en contra de un sinfín de significados asignados a un estereotipo socialmente construido como sinónimo de “sexo débil” tal vez. La historia nos demuestra los avances de nuestro género, la lucha incansable por la igualdad, por el reconocimiento y por la fuerza frente a adversidades, sin embargo, cualquier medida puede traducirse en la nada cuando las mayores fuentes de riqueza manejan el mensaje para el consumo.
Suponiendo que desde la mirada social frente a la problemática principal, las mujeres que están siendo asesinadas, se esconde una relación histórica de poder, desfavoreciendo claramente al género femenino, no resulta insignificante que una marcha haya recorrido países frente a un reclamo necesario. Detrás de este suceso se pueden instalar cuestiones que involucran a una cultura del consumo y a la mujer tomada como fuente de deseo estereotipado y mitificando un rol que poco a poco tiende a desaparecer en la realidad.
Bibliografía y fuentes
Estereotipos y Clichés,
Ruth Amossy y Anne Herchberg Pierrot.
Jeremy Rifkin, La era del acceso La revolución de la nueva
economía .Paidós 2000.
Estereotipos: cómo los
medios retratan a la mujer en el siglo XXI
Punto Colombia,
Entrevista a Florence Thomas. El Proyecto Cultural Punto Colombia se creó por
la coyuntura de la celebración de los 200 años de independencia de Colombia. A
través de entrevistas realizadas a doce personajes influyentes del país.