25 octubre 2012

TRABAJO DE ALUMNO: ¿Nos comunicamos?

Iris Lopez
Carrera: Relaciones Públicas
1° cuatrimestre de 2012


Globalización, moda, necesidad, consumismo…son palabras que nos rodean continuamente y hacen que el transcurso de nuestra vida vertiginosa este acompañada de un contexto materialista y para nosotros “útil” lo cual  colabora con la practicidad de nuestras tareas; como es el caso de los teléfonos celulares que han invadido de un tiempo a esta parte nuestras vidas de forma tal que no llegamos a concebir los días sin él, generando en la conciencia de los individuos cierto respaldo para poder sortear diversos inconvenientes que surgen en el cotidiano. Es por esto que el siguiente análisis emerge a partir de  un mundo capitalista voraz y del que a mi pesar, considero que no podemos estar exentos.

Los teléfonos que  utilizamos en la actualidad, compuestos de una serie de herramientas, como por ejemplo  el acceso a internet, hizo que facilite nuestra comunicación, traspasando límites de tiempos y distancias. Pero más allá de ser consciente de estos avances vertiginosos ¿Es posible que nos transformemos en esclavos? si, esclavos, y no peco de  exagerada cuando hablo de esta forma teniendo en cuenta para este análisis la denominación blackberry, nombre tan simpático para mucho pero que trae aparejado una connotación tan fuerte como realista, siendo proveniente esta definición de la época de esclavitud en los Estados Unidos, cuando a los nuevos esclavos se les ataba en el  pie  una bola negra de hierro con una cadena y un grillete, para que no se escapen de los campos donde los tenían trabajando. Los amos lo llamaban blackberry porque la forma tenían estas esposas se asemejaba a la fruta, pero en verdad era un símbolo antiguo de sumisión lo cual significaba que estarían forzados a dejar sus vidas sin poder escapar de esta situación. Esto mismo trasladado a nuestra época, a diferencia de que no llevamos colgado una bola de hierro, el teléfono blackberry funciona como una  suerte de grillete que los individuos utilizan continuamente estando “atados” durante todo el día, no solo con sus responsabilidades a nivel laboral sino que también en relación a la demanda  social. Este tipo de teléfonos no solo forma parte de la vida  de los adultos  sino que también en los adolecentes respondiendo a un entorno exigente de costumbres frívolas y  en la vida de niños construyendo su imagen ante sus pares, mediante el alcance que puedan tener sobre estos aparatos tecnológicos, acrecentando su prestigio dentro del circulo que los rodea y ganando mayor poder.

 

 

 

Los jóvenes son quienes se encuentran más aferrados a este nuevo “tipo de lenguaje” ya que de cierta forma utilizan el teléfono como escudo para no enfrentarse a situaciones que les presenta la vida y que no siempre son positivas, pero si son necesarias  transitarlas para poder desarrollarse como adultos ya que esto mismo los ayudara, formándolos como personas responsables.

El hecho de escudarse por este medio, genera que les simplifique situaciones que se  presentan a nivel de sus responsabilidades actuales, pero que no les servirá siempre, ya que esto no real y serán muchos los tiempos grises que tendrán que sobrellevar y de esta forma no los van a saber superar de la mejor manera, porque el modo más exitoso  de sortear piedras y pozos es mediante el contacto directo, las comunicaciones reales o intercambio de opinión cara a cara. El efecto blackberry predispone a los jóvenes a disminuir su capacidad de expresión, acotando su lenguaje y reprimiendo sentimientos ya que todo es  representado por medio de una pequeña pantalla, la cual los hipnotiza y muestra solo sus mejores momentos, las fotos armadas, sonrisas impuestas, palabras estudiadas mediante un nuevo vocabulario que se ha formado en torno a este modelo de comunicación, sin saber realmente quiénes son y que tienen para contar. Pero es el consumismo en su etapa de apogeo que no les permite entender que mas allá de formar parte de un cierto estatus, de ser aceptados solo por tener el mejor teléfono o por manejarse con determinado lenguaje inexistente, no les permite desmitificar el verdadero sentido del teléfono blackberry.

Me detengo a pensar en qué momento hemos dejado de lado determinados valores o prevalecer nuestro accionar en relación a  nuestra sabiduría, sentimientos y actitudes  para creer que nuestros logros se consolidan únicamente por el nivel de vida económica que manejamos o del que podemos demostrar ante los demás. ¿Cuando fue el momento que dejamos de mirarnos y lo reemplazamos por mensajes acotados queriendo transmitir lo que nos pasa en pocas palabras?¿ Por qué este mito tan fuerte de pertenecer a cierta elite por medio de un teléfono celular? Se ha afianzado tanto en la mente de las personas, olvidando ciertos valores tan relevantes que forma parte de la comunicación entre los seres, que enceguece tanto el pensamiento y los encierra en una especie de burbuja y no los deja ver simplezas tan esenciales en las relaciones humanas, como el saludo con un beso por la mañana, un abrazo de amistad, una mirada eterna de amor, lagrimas que nos desbordan cuando nos enteramos de buenas noticias, una caricia en la panza de una madre, realidades que están, que nos acompañan y que no se deben perder más allá de este modelo de sistema que nos rodea y del cual no podemos escapar.